El equipo de Gobierno del Partido Popular, liderado por Javier Iglesias, sigue ignorando los graves problemas sanitarios, educativos y de despoblación que afectan gravemente a toda la provincia.
Sanidad, educacación, vivienda, transporte, despoblación y bienestar social son sólo algunos de los problemas que siguen sin una solución en la provincia de Salamanca por la dejadez del equipo de Gobierno del PP, que mantiene «anestesiada» a la institución y, con ella, a toda la ciudadanía.
La gran mayoría de las propuestas (por no decir todas) que el PSOE de Salamanca lleva como mociones a los plenos de la Diputación reciben un ‘NO’ por respuesta, por el simple hecho de ser presentadas por el grupo socialista, aunque con ello estén impidiendo el desarrollo de la provincia y negando su posibilidad de un futuro mejor.
Y éste no es un ataque gratutito, ni mucho menos, ya que se basa en hechos probados que dejan a la provincia en una situación complicada en muchos aspectos básicos para su bienestar.
RECHAZO A LA SANIDAD RURAL
El PP de Salamanca ha dicho siemore ‘NO’ a la mejora de la sanidad rural; una gran parte de la población reside en municipios a los que la Junta deja sin médico de familia, sin pediatra y sin opción de acudir al hospital de Salamanca o tener más opciones de sobrevivir a un evento clínico grave por carecer de los medios necesario.
Ante esta situación, el PP de Salamanca, liderado por Carlos García Carbayo, con Javier Iglesias como presidente de la Diputación, han negado una UVi Móvil a la comarca de Vitigudino, además de un Soporte Vital Básico para lotra comarca, la de Ledesma, igual que la opción de pedir a la Junta de su ‘jefe’ Mañueco más médicos para toda la zona de Béjar.
Todo ello, contando además con los centros de salud que permanecen cerrados en la actualidad o con muy poca actividad para perjuicio de los ciudadanos, o la negativa de la Junta de Castilla y León (con el beneplácito del PP de la Diputación) de no adecuar el Centro de Salud de Villares de la Reina a los tiempos actuales.
SIN PLAN DE VIVIENDA, SIN TRANSPORTE POR CARRETERA
Pero, por increíble que parezca, la dejadez del PP de Salamanca lleva a la provincia a carecer de algo tan básico como un Plan de Vivienda para intentar atraer población a los municipios, La propuesta del PSOE llevada a pleno también recibió la negativa sin un argumento de peso más allá del ‘NO’ por el ‘NO’ con el que actúa Javier Iglesias.
Este hecho impide luchar contra la despoblación que azota a esta provincia, para lo que también influye el hecho de no contar con un transporte por carretera digno, que impide a miles de salmantinos acudir al Hospital, a otro municipio, a realizar sus comprar a la capital o a su cabecera de comarca, o a poder coger esa cuarta frecuencia del tren que tanto pide el PP, pero que tanto se empeña en impedir al mismo tiempo.
El PP de Carbayo e Iglesias tampoco se atrave a pedirle a la Junta de Castilla y León más ayuda al campo, porque los agricultores y ganaderos reciben cero euros de la administración regional, que tanto presume de estar apoyando a los profesionales del sector. Pero, a la hora de la verdad, no hace absolutamente nada.
Otras iniciativas menores, pero que tienen como base realizar nuevos proyectos por la provincia, también fueron rechazadas; éstas se refieren a la puesta en marcha de una Biblioteca de Semillas o a la creación de más puntos de acopio para los residuos en los distintos puntos de la provincia.
Por último, el PP de Salamanca también se niega a dar explicaciones en los plenos sobre la trama actual de Béjar, donde el alcalde no respeta la legalidad vigente, está relacionado con asuntos turbios con sus asesores y deja su puesto en el Ayuntamiento, pero hacer de asesor en una Diputación que permite que la ciudad de Béjar se esté muriendo poco a poco.
Por último, los últimos presupuestos presentados para el año 2024, además de llegar fuera de tiempo y forma, no ofrecen nada nuevo a la provincia para atajar todos estos problemas con los que lleva conviviendo Salamanca más tres décadas, especialmente el de la despoblación. Salamanca se queda sin su mayor valor: los recursos humanos. Y el PP sigue callando.



