La economía de España sigue manteniendo el tipo; así lo confirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha elevado este 7 de junio su previsión de crecimiento para 2023 del 1,7% al 2.1%, y para 2024, del 1,7% al 1,9%.
Con esta mejora en la economía del país, la institución con sede en París avala todas las proyecciones elaboradas por el Gobierno y coloca el avance económico español en cabeza de la zona euro, que se expandirá una media del 0,9% este año y del 1,5% el que viene.
“Frente a un entorno desafiante en el contexto de la agresión de Rusia contra Ucrania, la economía española ha resistido notablemente bien”, apunta el informe. La OCDE augura también que la tasa de inflación se moderará algo más rápido de lo que había anticipado, en una media del 3,9% en 2023 y 2024.
Por su parte, la economía de la zona euro aguantará la escalada de los tipos de interés, mientras los economistas del club de los países ricos incluso elevan su previsión de crecimiento para los 20 miembros de la moneda única en una décima, hasta el 0,9%.
Las mejoras de la OCDE son esta vez para los países del sur. Pero España va a ser, según los técnicos de la institución, la gran economía de la zona euro que va a tirar del carro. El Gobierno de Pedro Sánchez ha sido acusado de formular unas previsiones demasiado optimistas para este año.
El informe prevé también que la inflación, que en mayo se situó en el 3,2%, esté por debajo de la de sus vecinos. En concreto, la OCDE ve que el alza de precios se situará en una media del 3,9% este año y el que viene, más de la mitad de la registrada en 2022. La subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, será más elevada: del 4,8% en 2023 y del 3,7% en 2024. Y esa bajada explica, en parte, la mejora atribuida a España.



