Las universidades públicas de España multiplican por cinco cada euro invertido

El ministerio de Universidades dirigido por el ministro Joan Subirats ha publicado un estudio sobre la contribución económica de las universidades públicas españolas.

El estudio, que se ha realizado con datos del año 2021, se centra en medir el impacto económico directo, indirecto e inducido de las universidades públicas en la economía española.

El estudio de impacto económico se ha llevado a cabo con un enfoque tridimensional. En primer lugar, calcula el impacto directo, es decir, el efecto inmediato de las universidades en la economía a través de sus operaciones y actividades diarias.

En segundo lugar, el impacto indirecto, que se refiere al impacto de las universidades en la economía derivado de la demanda de bienes y servicios necesarias para poder desarrollar su actividad. Finalmente, evalúa el impacto inducido, es decir, el generado como consecuencia del consumo en bienes y servicios que realizan los trabajadores que deben su puesto de trabajo a la existencia de las universidades españolas.

El gasto público y la relación con el PIB

La recién aprobada Ley Orgánica del Sistema Universitario establece un plan de incremento del gasto público en educación universitaria pública de, como mínimo, el 1% del PIB. Tal y como revela el estudio, las universidades están generando un impacto total sobre la economía del país del 2,2% en el PIB. Este dato sugiere que las universidades están devolviendo más de lo que se invierte en ellas, subrayando su importancia para la economía española.

El ministro de universidades, Joan Subirats, ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones la necesidad de dejar atrás una época de infrafinanciación de las universidades “Este estudio no hace más que corroborar que la acción política de este ministerio, así como el énfasis que hemos puesto para la mejora de la financiación, no es sólo un factor del que se beneficiarán las universidades sino la sociedad en su conjunto y que hemos diseñado una Ley que va en el sentido correcto”.

Las universidades como polo económico del territorio

De entre la gran cantidad de datos que afloran del estudio hay uno especialmente reseñable: por cada 100 € de transferencias públicas recibidas, las universidades españolas producen 110 € de rentas fiscales, subrayando su papel como motor del desarrollo económico territorial. Además de su función fundamental en la educación y la investigación, estas cifras señalan que las universidades son también rentables y producen un retorno social del gasto público invertido en ellas.

Así, por cada 100 € recibidos de transferencias estatales y autonómicas, el sistema universitario público español (SUPE) generó 505 € de facturación, 293 € de PIB y 115 € de rentas salariales. Por cada 100 mil € recibidos, el SUPE creó/mantuvo 5,4 puestos de trabajo en equivalentes a tiempo completo. Es decir, las universidades públicas españolas tienen un rol central en el desarrollo educativo, social y económico del país.

El empleo, una cuestión central

Entre los beneficios que genera la actividad universitaria en el territorio se encuentra la generación de empleo. El SUPE contribuyó a crear o mantener 438.926 empleos en equivalentes a tiempo completo, lo que supone el 2,41% del total de la población ocupada.

Esto incluye tanto a los empleados directos de la universidad (por ejemplo, el personal docente investigador o el personal de administración y servicios), como los empleos derivados de su actividad (por ejemplo, los servicios de restauración y hostelería o los relacionados con proveedores de los bienes y servicios derivados de su actividad, entre otros). El impacto generado por el SUPE beneficia a diversos sectores económicos: aproximadamente el 70% de todo el impacto se concentra en sectores diferentes a la Educación.

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