El PSOE sentencia que Javier Iglesias deja una provincia sin modelo, despoblada, sin servicios esenciales y con muchas asignaturas pendientes

El Grupo Socialista en la Diputación de Salamanca ha hecho, en rueda de prensa, su particular balance de los quince años de Javier Iglesias al frente de la institución provincial donde el portavoz, Fernando Rubio, junto a la viceportavoz, Carmen Ávila, han realizado un diagnóstico contundente que se resume en que el presidente del PP abandona la Diputación dejando atrás una provincia sin un proyecto de futuro y con buena parte de sus problemas estructurales sin resolver.

El portavoz socialista y alcalde de Juzbado, Fernando Rubio, ha valorado que la etapa que ahora termina con la marcha de Iglesias al Senado deja la provincia como “un erial absoluto” en una situación “calamitosa” cuya mayor característica ha sido “la indolencia y una gestión de desinterés profundo por Salamanca”.

Rubio ha contrapuesto el discurso triunfalista del presidente saliente con la realidad que, según el PSOE, se vive en buena parte del territorio provincial donde el principal problema de estos quince años ha sido una Diputación incapaz de definir un modelo de provincia, “no existe una línea de actuación”, ha denunciado, criticando especialmente la ausencia de una estrategia para atraer empresas y generar actividad económica en una provincia que continúa desindustrializada.

La despoblación constituye, ha recriminado el portavoz socialista, uno de los principales indicadores del balance de la etapa que ahora termina señalando que Salamanca mantiene una situación especialmente grave en determinadas zonas rurales.

“La Salamanca rural ha pasado de 156.109 habitantes a alrededor de 131.000, y lo que es peor, una provincia sin jóvenes ni relevo”, tras añadir que el medio rural pierde aproximadamente siete habitantes al día.

Rubio se ha referido, a continuación, a los problemas con el abastecimiento de agua asegurando que cerca de 60 pueblos reciben de manera prácticamente habitual agua mediante cisternas, “una solución concebida para situaciones de emergencia que se ha convertido en permanente y recurrente”.

En este sentido, y a modo de ejemplo, ha citado que la Sierra, la Armuña, la margen izquierda del Tormes y el Alto Tormes a día de hoy persisten problemas de abastecimiento.

Otra de las carencias en las que se ha puesto el foco tiene a la agricultura y la ganadería como protagonistas donde el balance que Rubio ha hecho es “de desastre total”, sectores que no han recibido apoyo alguno en el mandato de Iglesias, ha afirmado.

“A los agricultores y ganaderos se les ha negado el pan y la sal” y el PP no ha tenido a bien escuchar o atender las reclamaciones socialistas de ayudas para infraestructuras agrícolas y ganaderas además de tener que devolver fondos destinados a estos trabajadores, “no solamente no ayuda, sino que encima nos ha salido bastante caro”.

En esta misma línea, Rubio ha hecho alusión a la incapacidad del PP para la ejecución de fondos e inversiones poniendo sobre la mesa los 176 millones de euros de presupuesto de la Diputación para 2026 y, un remanente de tesorería de 197 millones de euros al comienzo de este ejercicio, dinero que en su gran mayoría o en un alto porcentaje llega del Gobierno de España, pero “se queda en el cajón o lo tienen que devolver por falta de ejecución”.

Al igual que ha pasado curso tras curso, “no se puede gestionar bien una diputación teniendo el dinero en las cartillas en el banco, el dinero se invierte en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y en prestar servicios esenciales”.

Para finalizar, ha acusado a Javier Iglesias y su equipo de gobierno de mantener una posición excesivamente subordinada a la dirección del Partido Popular y al Gobierno de Mañueco relacionando esta circunstancia con lo que considera falta de defensa de los intereses provinciales ante otras administraciones como la Junta de Castilla y León.

“Ha sido una presidencia sometida a la jerarquía del Partido Popular de una manera en ocasiones hasta grosera” y para demostrarlo ha puesto como ejemplos cuestiones sanitarias, consultorios rurales, ambulancias, escuelas rurales y servicios públicos, reprochando a Iglesias no haber ejercido una defensa suficientemente firme de las necesidades de los municipios salmantinos. “Hemos tenido un presidente y un equipo de gobierno del Partido Popular que, sencillamente, no ha gestionado dejando una provincia que, lamentablemente, languidece y cada vez está más gris”.

La viceportavoz socialista y alcaldesa de Peñaranda de Bracamonte, Carmen Ávila, se ha referido a las asignaturas que Iglesias deja pendientes situando entre ellas la despoblación, el medio ambiente, la vivienda, la sanidad y la falta de oportunidades laborales para los jóvenes, ha insistido.

De manera particular Ávila ha querido hacer alusión a la prevención y extinción de incendios, una cuestión que ha considerado como uno de los principales problemas pendientes de resolución, “no se puede permitir que en el siglo XXI sigamos teniendo comarcas sin bomberos profesionales como en la Sierra o en Peñaranda”.

La  viceportavoz ha reprochado a su vez al presidente saliente la distancia entre los anuncios realizados y los resultados que finalmente se han conseguido o cuantos de ellos se han ejecutado. “Javier Iglesias debería mirarse al espejo y ver los resultados frente a los discursos porque una cosa son los anuncios y otra es el grado de consecución y el cumplimiento de lo que dice; una cosa son las inversiones que se presupuestan y otra las realmente ejecutadas”, tras reclamarle “menos anuncios y más indicadores, menos inauguraciones y más crítica constructiva en su gestión política”.

Ávila también ha hecho mención al uso de los recursos económicos de la institución provincial siendo especialmente crítica en esta cuestión. “Es escandaloso el remanente de tesorería que tiene la Diputación de Salamanca cuando hay necesidades tan palpables en la provincia” y ni siquiera tener a bien “no hablar ni escuchar” a los municipios para saber cuáles son sus necesidades. “Mal sirve una Diputación a una provincia y a los ciudadanos de la misma cuando no se les escucha, se les atiende, ni se está al tanto de sus necesidades”.

El PSOE ha exigido que el cambio de presidente sirva para un cambio de políticas y no se quede ni sea un simple relevo nominal haciendo un llamamiento para afrontar las cuestiones que quedan pendientes. “Esperemos que el nuevo presidente coja el testigo y sea capaz de superar todas esas asignaturas pendientes que le van a quedar en la mochila”, han apelado los socialistas como conclusión.

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