Los socialistas se comprometen y garantizarán por Ley a reducir la espera hospitalaria y los tiempos de demora a lo técnicamente imprescindible, utilizando preferentemente recursos propios y la sanidad pública articulando mejoras tanto en lo medios materiales como humanos.

Las listas de espera tanto hospitalarias como en atención primaria es otra de las herencias y de las asignaturas pendientes que dejan los 35 años de gobierno del PP en la Junta y que, “durante la última legislatura con el tándem Mañueco e Igea al frente no solo han disminuido sino que han aumentado” han denunciado hoy desde el PSOE de Salamanca.

Según los últimos datos conocidos, y que han hecho público los socialistas salmantinos, Salamanca está a la cabeza en el número de personas que están esperando una intervención quirúrgica, “Actualmente, 8.894 pacientes pendientes de ser operados con una media de 206 días de demora, 2.270 más que antes de del comienzo de la pandemia en marzo del 2020 y 3.363 más que al inicio de la legislatura en junio 2019” han indicado.

Durante el mandato de Mañueco, “con la complicidad de Ciudadanos” han añadido desde las filas socialistas, “el número de pacientes que están esperando una operación ha aumentado en un 60% y la demora media para una cirugía se ha incrementado en 96 días más”

Una situación, han continuado en su denuncia desde el PSOE, que se repite tanto entre los ciudadanos que están a la espera de una consulta con un especialista como, para la realización de pruebas diagnósticas, “por no hablar del tiempo de demora para conceder o acceder a una cita en la atención primaria o ser atendido por el médico de familia” han indicado.

En este sentido, a día de hoy 29.158 pacientes esperan una consulta para obtener una solución o tratamiento a sus problemas de salud, 293 más que antes de la pandemia y 15.432 más que al inicio de la legislatura de “los ahora divorciados Mañueco e Igea”, o lo que es lo mismo, “en estos dos últimos años han aumentado en un 112,4%”.

Al igual que en la realización de pruebas especializadas donde 12.607 pacientes esperan un diagnóstico, 10.020 más que al comienzo de esta “fracasada legislatura” con un  incremento desde entonces del 387,3%.

“Frente a este aniquilamiento de la sanidad pública en Castilla y León y en Salamanca por parte del PP” han recordado lo socialistas,  el PSOE se compromete desde el Gobierno de la Junta a dar un giro total a las políticas sanitarias “en nuestra tierra”, eliminando en los primeros cien días a partir del 13 de febrero las reformas y contrarreforma impulsadas en este sentido desde el actual ejecutivo autonómico, “ y que han supuesto, por poner tan solo un ejemplo, el cierre de muchos consultorios en el mundo rural”, para después garantizar por Ley, implementar la espera hospitalaria y los tiempos de demora a lo técnicamente imprescindible, utilizando preferentemente recursos propios y la sanidad pública, articulando mejoras tanto en lo medios materiales como humanos.

Una Ley donde quedarán establecido los tiempos de espera máxima en la atención sanitaria hospitalaria programada y no urgente además de, en  lo referente a actuaciones quirúrgicas, se facilite el acceso a primeras consultas externas con especialistas hospitalarios y pruebas diagnósticas o terapéuticas con un máximo de respuesta de 20 días en cirugía oncológica o cardiaca no valvular, 90 días en cirugía programadas junto con la garantía de acceso a consultas de atención hospitalaria que no pase de los 30 días y la realización de pruebas diagnósticas en un máximo de 20 días.

En definitiva, han concluido desde el PSOE de Salamanca, un modelo sanitario basado en la gestión pública y en el derecho a recibir asistencia sanitaria de todas las personas que residen en nuestro territorio, como garantía de la universalidad del sistema. Un estilo de gestión de la sanidad pública basado en la transparencia, la empatía, la participación, la dotación suficiente de recursos humanos, materiales, tecnológicos y de equipamiento; la formación, la investigación y una financiación suficiente, han finalizado.