El importe bruto de la nómina en toda la provincia desde junio de 2020 asciende a casi 137 millones de euros.
La nómina del Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en el mes de abril de 2026 a 5.553 hogares en los que conviven 16.343 personas en la provincia de Salamanca.
De ellas, 6.703 son menores y, 9.580 adultos, mientras que 8.833 son mujeres y 7.510, hombres. La edad media de los titulares de los hogares es de 44,69 años y la edad media del total de beneficiarios es de 28,04 años.
El importe bruto de la nómina desde la puesta en marcha de esta prestación, en junio del año 2020, asciende a casi 137 millones de euros, mientras que en abril fue de 3,064 millones de euros.
La cuantía media por hogar en abril de 2026 ascendió a 532,81 euros, mientras que la cifra media por beneficiario fue de 181,04 euros.
No hay que olvidar que el IMV «no es solo una red de seguridad, es también inversión social, ya que proteger a la infancia hoy es garantizar oportunidades mañana».
ÁMBITO NACIONAL
En el conjunto de España, la nómina del Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado en abril a 846.454 hogares, en 581.054 de los cuales conviven menores. La prestación protege a 2.583.014 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
La cuantía media de la prestación es de 540,6 euros mensuales por hogar y, en conjunto, la nómina de este mes ha ascendido a 497,2 millones de euros.
En abril de 2026, había 126.911 prestaciones activas más que hace un año, al haber aumentado el número de hogares protegidos en casi un 17,7%., un porcentaje similar al incremento del número de beneficiarios, que ha sumado un 17,7% (388.428) desde el mismo mes del año anterior.
Tanto por el perfil de los titulares como de los beneficiarios, podemos decir que el IMV tiene un marcado perfil femenino. En abril, el 68% de los titulares (575.589) y el 53,4% de los beneficiarios (1.379.839) son mujeres.
En sus casi seis años de vigencia, el IMV ha protegido a más de 3,6 millones de personas (3.609.511), adaptándose progresivamente a la realidad de los hogares y mejorando su capacidad de respuesta ante situaciones de vulnerabilidad.



