La decisión unilateral del PP de retrasar el Debate sobre el Estado de la Comunidad es un acto «de cobardía y un paso más en la degeneración institucional y democrática en la que se ha instalado este partido», con Alfonso Fernández Mañueco a la cabeza.
Así lo ha indicado la portavoz socialista de Economía y Hacienda y portavoz del Comité Electoral del PSOE-CyL, Rosa Rubio, en una rueda de prensa en la que destacó que es un «paso más del deterioro institucional en el que está Mañueco desde que se abraza a la extrema derecha».
La decisión del presidente de la Junta de Castilla y León de retrasar el «Debate sobre el Estado de la Comunidad es inadmisible», dijo Rubio, al tiempo que indicó que Mañueco incumple el Reglamento de Las Cortes, que en sus artículos 66 y 149 establece claramente que debe celebrarse antes del 30 de junio.
Rosa Rubio recordó que Mañueco ya adelantó las elecciones por Pablo Casado y ahora retrasa el debate por Feijóo, lo que coloca a Castilla y León «al servicio de sus intereses partidistas por encima de los intereses de los castellanos y leoneses, con decisiones impropias del cargo que ocupa, a la vez que demuestra su cobardía para debatir».

«Mañueco es un cobarde y tiene difícil defender su mala gestión” ante unos datos que sitúan a Castilla y León como la Comunidad Autónoma que menos creció en 2021, «Creció la mitad que España en 2022 y, en 2023, se sitúa como señala la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) en el vagón de cola del crecimiento económico».
Rosa Rubio insistió en que Mañueco no quiere debatir «porque no quiere explicar por qué Castilla y León ha dejado de ingresar 200 millones por la Amnistía Fiscal a los más ricos y no ha fortalecidos los servicios públicos y sigue sin dar una sola ayuda a los agricultores y ganaderos por la sequía, siendo esta comunidad la que más población pierde».
«Mañueco no sabe legislar ni gestionar»
Por último, la portavoz socialista de Economía y Hacienda y portavoz del Comité Electoral del PSOE-CyL señaló como ejemplos muy ilustrativos que Mañueco «no sabe legislar ni gestionar», como situaciones como las crisis de la tuberculosis bovina, los incendios o el protocolo antiaborto.
Mañueco tampoco se atreve «a dar explicaciones de la política que rige su mandato desde que se arrodilló ante la extrema derecha, que niega la violencia de género, rechaza la apertura de comedores escolares, patea el diálogo social, insulta a los sindicatos o niega el cambio climático», concluyó Rubio.



