La presencia de un «exceso de plaguicidas» provoca que el agua no pueda utilizarse para su ingesta, a la espera de la solución de este problema.
«De los controles periódicos y sistemáticos a los que se somete el agua suministrada desde esta Mancomunidad de municipios, en cumplimiento de la legislación relativa a los criterios sanitarios que ha de cumplir el agua destinada al consumo humano, se desprende que el agua bruta captada para su posterior tratamiento tiene exceso de plaguicidas, por lo que como medida preventiva, la autoridad sanitaria ha calificado este agua como NO APTA para el consumo humano».
Así reza la notificación enviada por la Mancomunidad de Municipios de la Comarca de Ledesma y por ello «se recomienda no utilizar el agua proveniente de la Mancomunidad para su consumo pudiéndose usar para cualquier otra cosa que no sea su ingesta».
La Diputación de Salamanca ya anunció en diciembre de 2023 que contribuirá a «solucionar el problema de potabilidad del agua que ha afectado este año a las mancomunidades de municipios Cabeza de Horno y Ledesma, mediante la financiación de filtros que eliminen la presencia de sustancias contaminantes en el agua potable que se suministra a los vecinos», algo que, según la realidad, no se ha logrado.
«El año pasado, el equipo de Gobierno de la Diputación explicó que no le dio tiempo porque, según ellos, el Gobierno no avisó con tiempo de los cambios en los máximos de contaminación. Pero, este año no puede decir que no les ha dado tiempo de colocar los filtros«, explicó Antonio Cámara, portavoz socialista de Medio Ambiente en la Diputación.
Ante esta situación, Cámara aseveró que desconoce «qué problema tiene la Diputación, si es falta de trabajadores, de previsión o, simplemente desidia, pero estamos en la misma situación que antes, con problemas de agua y potabilidad, perjudicando a los vecinos de los municipios«.



