Los datos del padrón municipal de 1996 y 2023 reflejan que casi el 90% de los municipios de la provincia pierde habitantes, con un drama que se extiende por la Salamanca más rural.
Algo que es real no deja de ser cierto por muchas veces que se repita, tampoco pierde fuerza; más aún, cuando se trata del principal problema de una provincia como Salamanca, que sufre desde hace tres décadas la asfixia a la que la somete el Partido Popular.
Y, el mejor termómetro para medir esta afirmación se refiere al número de habitantes totales que pierde la provincia en general, y cada uno de sus municipios en particular. Este hecho queda refrendado, por desgracia, por las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), que son demoledoras comparando el año 1996 con el ejercicio 2023.
El dato principal que se extrae del análisis de los datos poblacionales de 1996 y 2023 es que apenas 40 pueblos ganan población en ese periodo de tiempo; o lo que es lo mismo, en torno a 320 municipios de Salamanca pierden habitantes y siguen en ese extremo proceso de ‘desPPoblación’ tras más de 30 años de gobiernos del PP tanto en la provincia como en Castilla y León.
Las localidades más afectadas por el drama de la ‘desPPoblación’ son las ubicadas en la Salamanca más rural, los pueblos más pequeños, que son los que sufren de una manera más cruel la pérdida de habitantes, al igual que municipios de la entidad de Béjar o Ciudad Rodrigo, muy lejos de ser la referencia que un día fueron por las nefastas políticas del PP durante demasiados años.
Otro caso sangrantes es el de la propia capital salmantina, que contaba en 1996 con 159.225 habitantes y se encuentra en 2023 con 143.954… y bajando. El caso de la provincia es muy similar, con una pérdida muy pronunciada de habitantes, pasando de los 353.020 del año 1996 a los 327.170 del año 2023; o lo que es lo mismo, 25.850 personas menos.
Los único pueblos afortunados que tienen la suerte de haber ganado población en ese periodo de tiempo son los siguientes:
Alba de Tormes, Aldealengua, Aldeanueva de la Sierra, Aldeatejada, Almenara de Tormes, Arapiles, Beleña, Buenavista, Cabrerizos, Calvarrasa de Abajo, Calzada de Valdunciel, Carbajosa de la Sagrada, Carrascal de Barregas, Castellanos de Moriscos, Castellanos de Villiquera, Doñinos de Salamanca, Galindo y Perahuy, Guijuelo, La Hoya, Huerta, Juzbado, Miranda de Azán, Monterrubio de Armuña, Morille, Moriscos, Mozárbez, Navacarros, Parada de Arriba, Pelabravo, Salamanca, Salvatierra de Tormes, San Cristóbal de la Cuesta, San Pedro del Valle, Santa Marta de Tormes, Terradillos, Vallejera de Riofrío, La Vellés, Villamayor y Villares de la Reina.
El legado que el Partido Popular deja en la provincia de Salamanca (también en el conjunto de Castilla y León) es una sangría poblacional que no hace otra cosa que agrandarse con el paso de los años.



