Hasta septiembre de 2025, se han aprobado un total de 7.699 expedientes, con un importe que supera los 116 millones de euros en la provincia.
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) llegó en el mes de septiembre a 5.228 hogares de la provincia de Salamanca en los que viven 15.435 personas, que recibieron una media mensual por hogar de 498,8 euros.
Así lo indican los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), con un importe destinado que ascendió a 2,75 millones de euros. Del total de beneficiarios, 9.065 fueron adultos y 6.370, menores, mientras que 8.387 fueron hombres y 7.048, mujeres.
No hay que olvidar que esta prestación se puso en marchar gracias al PSOE en junio del año 2020, y desde entonces ha llegado a 7.699 hogares y se han visto beneficiadas 21.848 personas. La nómina total hasta septiembre de 2025 ha ascendido a 116 millones de euros en la provincia de Salamanca.
ACCESO AL INGRESO MÍNIMO VITAL
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y que se puso en marcha hace cinco años. Se configura como un derecho subjetivo, adaptado a la realidad de cada unidad de convivencia, y constituye un instrumento clave en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.
Para solicitarlo, es necesario haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior. La residencia se demuestra mediante la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la correspondiente autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento, y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados del registro civil o datos padronales.
Además, tanto la persona solicitante como su hogar deben encontrarse en situación de vulnerabilidad económica, al no disponer de ingresos o patrimonio suficientes.
El IMV es compatible con rentas del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.
Asimismo, el nuevo sistema de doble revisión de ingresos implantado permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. Desde mayo, los beneficiarios saben ya si, en función de los ingresos del año anterior, su prestación se incrementa, se reduce o se extingue.



