El Gobierno de España establece una ayuda de hasta 92,5 euros por hectárea para los cultivos de regadío y hasta 38,33 euros para los de secano.
El ministerio de Agricultura ha abonado las ayudas para la compra de fertilizantes, con una inversión total de casi 495 millones de euros, con el objetivo de paliar el alto coste al que tienen que hacer frente los agricultores, con un total de 249.376 beneficiarios.
En el caso de la provincia de Salamanca, son 3.228 los profesionales del sector que se han beneficiado de esta subvención del Gobierno de España, gracias a los 9.835.286,23 euros destinados para tal fin, con una media de 3.046 euros por agricultor.
El total de hectáreas que verán bonificado el precio de los fertilizantes en nuestra provincia asciende a 199.127,67 de las cuales, 158.464,59 son de secano y 40.663,08, de regadío.
Los beneficiarios recibirán una ayuda de hasta 92,5 euros por hectárea para los cultivos de regadío y hasta 38,33 para los de secano. El importe destinado a los cultivos de secano asciende a 6.073.947,66 euros, por los 3.761.338,57 euros de regadío.
ÁMBITO NACIONAL
En el conjunto de España, un total de 249.376 agricultores han recibido las ayudas para la compra de fertilizantes, por 494,57 millones de euros. Se trata del primer listado de beneficiarios que podrán consultar las cuantías de la subvención en la página web del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha abonado esta ayuda extraordinaria recogida en el artículo 50 del Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, del Plan Integral de Respuesta a la Crisis de Oriente Medio, con una subvención total de 700 millones de euros para facilitar la compra de fertilizantes a los agricultores por la subida del precio de este insumo.
Los fertilizantes son una de las materias primas que más se han encarecido a causa del conflicto bélico, por lo que esta medida busca paliar el impacto de dicho incremento en las explotaciones agrarias. El objetivo es que los agricultores puedan aplicar unos niveles adecuados de fertilización, que son imprescindibles para mantener el volumen de la producción agrícola, sin que ello les suponga un elevado sobrecoste y no repercuta en un encarecimiento de los alimentos.




