Los socialistas denuncian que más de 30.000 salmantinos permanecen pendientes de una consulta, una prueba diagnóstica o una intervención.
«Lo que está ocurriendo en Salamanca no es fruto de la casualidad, sino el fruto de una pésima gestión y el resultado de una decisión política«.
Se trata de una frase que resume la valoración hecha este 4 de agosto por el PSOE en relación a la situación de la sanidad pública en la provincia de Salamanca, donde los socialistas han acusado directamente al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, “de abandonar” la atención médica pública colocando a Salamanca a la cabeza, “de forma permanente”, en las listas de espera de la Comunidad.
La procuradora socialista en las Cortes de Castilla y León, Noelia Merino, y la secretaria provincial de Sanidad y Políticas Sociales del PSOE de Salamanca, Lourdes Rubio, han asegurado en rueda de prensa que el deterioro sanitario ya no puede explicarse por problemas coyunturales, sino por una política continuada de falta de inversión, ausencia de planificación y pérdida de recursos públicos “que está castigando especialmente a Salamanca”.
En este sentido, Merino ha recordado que el Hospital Universitario de Salamanca registra más de 5.000 pacientes pendientes de una intervención quirúrgica estructural, el volumen más elevado de toda la Comunidad. Una cifra que, a su juicio, refleja “el fracaso absoluto” de la política sanitaria del Partido Popular.
Salamanca vuelve a liderar Castilla y León, “pero en cosas malas”, siendo “de forma continuada” la provincia donde más personas esperan para ser operadas. Y “esto no es solo un dato estadístico, sino el retrato del abandono al que la Junta está sometiendo a nuestra sanidad pública”, ha recriminado.
La procuradora socialista sostuvo que el Ejecutivo autonómico ha renunciado a fortalecer Sacyl y ha sustituido las soluciones estructurales por medidas provisionales que no resuelven el problema de fondo. “El Gobierno de Mañueco ha normalizado que la sanidad pública funcione peor porque ha decidido convertir las derivaciones a la sanidad privada en una forma ordinaria de gestionar el sistema y lo excepcional se ha convertido en la regla”.

Merino ha recordado que Mañueco prometió reforzar plantillas, cubrir vacantes, aprovechar todos los recursos del sistema público y reducir las listas de espera pero “nada de eso ha sucedido”. Tanto en la anterior legislatura como en lo que llevamos de esta y “seguimos escuchando los mismos anuncios mientras los pacientes continúan esperando y los profesionales siguen trabajando con plantillas insuficientes y medios cada vez más limitados”.
A juicio del PSOE, el deterioro afecta ya al conjunto de la asistencia sanitaria de la provincia con hospitales que pierden actividad, infraestructuras envejecidas, obras pendientes, problemas de climatización, dificultades para cubrir plazas en el medio rural y proyectos estratégicos paralizados durante años.
La parlamentaria socialista ha puesto como ejemplos la situación del Hospital de Los Montalvos, el retroceso asistencial en los hospitales de Béjar y Ciudad Rodrigo o el retraso permanente del Centro de Salud de Carbajosa de la Sagrada.
“Cuando un Gobierno permite que hospitales pierdan servicios, que centros sanitarios se deterioren y que los ciudadanos tengan que desplazarse decenas de kilómetros para recibir atención, y eso en el mejor de los casos, no estamos ante una mala gestión, estamos ante un modelo político que ha dejado de defender la sanidad pública”, ha apelado; «es inaceptable” que la Junta siga incumpliendo promesas y aplazando soluciones. “Salamanca no necesita más promesas, necesita decisiones, inversión y responsabilidad política”.
LOURDES RUBIO: «MÁS DE 30.000 PERSONAS SIGUEN ESPERANDO»
Continuando con esta línea de ha mostrado Lourdes Rubio, quien ha trasladado estos argumentos “a la realidad cotidiana que viven miles de pacientes”, una provincia donde, a día de hoy, “hay más de 30.000 salmantinos con un problema de salud pendiente de resolver y, detrás de esta cifra, hay una persona que convive con el dolor, la incertidumbre o el miedo mientras espera una respuesta que nunca llega”, ha lamentado.
La responsable socialista en cuestiones sanitarias y de políticas sociales ha rechazado que la Junta “intente justificar la situación, ocultar y maquillar este hecho” recurriendo a la reciente huelga médica. “Que no utilicen la huelga como excusa, huelga ha habido en toda Castilla y León, pero el colapso sanitario y el aumento de las listas de espera solo se ha sufrido en Salamanca y esto tiene un único responsable que no es otro que la Junta y su presidente Mañueco”, además de añadir que el tiempo real de espera soportado por los pacientes “es muy superior al que reflejan las estadísticas oficiales”.
Antes de entrar en una lista quirúrgica, ha explicado, miles de personas permanecen durante meses esperando una primera consulta con el especialista o las pruebas diagnósticas necesarias, un periodo que no computa oficialmente pese a formar parte del proceso asistencial, y, por si fuera poco, “hay personas que todavía ni siquiera han conseguido el diagnóstico que les permita entrar en la lista de espera”.
Rubio ha cuestionado también el modelo del autoconcierto impulsado por la Consejería de Sanidad, “no se puede sostener la sanidad pública a base de pedir a los profesionales que trabajen cada vez más horas renunciado a reforzar las plantillas y a ofrecer soluciones estables”.
La dirigente socialista ha denunciado de igual manera el deterioro de la Atención Primaria, con centros de salud que alcanzan hasta 21 días de espera para conseguir cita con el médico de familia, y de consultorios rurales que vuelven a quedarse sin asistencia durante el verano.
A ello sumó las largas demoras para acceder a rehabilitación, donde la provincia dispone únicamente de 17 fisioterapeutas para atender los 36 centros de salud, así como la situación que padecen los profesionales del SUAP, Servicio de Urgencias de Atención Primaria en la capital salmantina, que continúan trabajando en unas instalaciones “deterioradas, insalubres e indignas”, pendientes de un traslado desde hace una década comprometido por la Administración.

El PSOE de Salamanca reclama un cambio profundo de la política sanitaria del Gobierno autonómico, con más inversión, contratación estable de profesionales, recuperación de servicios, aprovechamiento pleno de los recursos públicos y un plan específico para reducir las listas de espera reforzando la sanidad pública.
“La Junta está fallando precisamente donde un gobierno nunca puede fallar: en la protección de la salud de sus ciudadanos, y la sanidad pública no puede seguir siendo la víctima de la inacción del Gobierno de Mañueco. Salamanca no necesita propaganda ni titulares, necesita médicos, enfermeras, fisioterapeutas, hospitales bien dotados y una Junta que vuelva a creer en lo público”, recriminan los socialistas.
La provincia de Salamanca, se ha convertido en el ejemplo más evidente del deterioro del sistema sanitario autonómico y la prueba de que “las promesas del Ejecutivo de Mañueco han quedado reducidas a anuncios mientras la realidad empeora día tras día para miles de salmantinos”, han concluido.



