Recortes, privatización y abandono del mundo rural: la sanidad que el PP quiere para Castilla y León

El gobierno de PP y VOX en la Junta de Castilla y León está tirando por tierra un aspecto tan importante para toda la ciudadanía como es la Sanidad. Recortes, privatización de servicios, abandono del mundo rural, menosprecio a los profesionales, cierre de quirófanos y camas… son solo algunas de las acciones que Mañueco y sus socios están llevando a cabo.

Y, por si fuera poco, culpan al Gobierno de España de todos ‘sus males’ cuando las competencias en este apartado son de la Junta y la Consejería de Sanidad desde hace 22 años. Bajo este panorama, el PSOE de Castilla y León ha denunciado todas estas actuaciones y ha presentado propuestas para paliar las deficiencias en un servicio tan básico como la salud de todas las personas.

El alarmante déficit de profesionales sanitarios es uno de los principales problemas, lo que general un escandaloso incremento de las listas de espera, la suspensión de los servicios y el cierre de consultorios locales y de centros de guardia.

Todo ello desemboca en una sanidad de peor calidad (más lista de espera, profesionales sin especialidad…); privatización de la sanidad pública (por la fuga de profesionales a la sanidad privada, lo que supone un incremento de los seguros privados y la excusa de este hecho para reducir las listas de espera). Asimismo, la desigualdad en el medio rural es tal que se pierden muchos servicios y la ciudadanía no puede tener una sanidad digna.

Por otro lado, no hay que olvidar que la gestión del PP en la administración regional ha llevado a los ciudadanos a perder 4.000 millones en medios sanitarios en diez años (2010-2020), mientras que el Presupuesto para este servicio tan esencial para la población ha visto cómo se reducía un 2% en 2024.

De esos 4.000 millones de euros mencionados, 2.561 millones corresponden a reducción de personal y 1.441 al retraso en diferentes infraestructuras sanitarias, tales como diferentes centros de salud a lo largo y ancho de la Comunidad, entre los que se encuentra el de El Zurguén en Salamanca, prometido e incluso presupuestado hace más de dos décadas.

Por tanto, el PSOE demanda un informe para la ordenación de los recursos humanos en la sanidad de Castilla y León, además de un análisis de las plantillas y las necesidades de personal.

No hay que olvidar tampoco que el Partido Popular intentó el cierre de las guardia en el medio rural, aunque se vio obligado a dar marcha atrás por la presión social y dejó sin ofertar 451 plazas MIR sólo de Medicina Familiar acreditadas por el ministerio de Sanidad. Sin embargo, en la actualidad, Castilla y León es la tercera Comunidad en la que más plazas MIR quedan vacantes.

Pero, sin duda, uno de los aspectos más negativos en la gestión de la Junta de Castilla y León es el medio rural, al que mantiene en un constante abandono.

Intentó poner en marcha el Plan Aliste para cerrar consultorios médicos en el mundo rural; dejó sin aplicar el decreto de plazas de difícil cobertura desde 2019 y ahora pretende aprobar una ley sin actualizar; pérdida de atención sanitaria presencial en nuestros pueblos; o, lo que es peor, durante el verano, época en la que la región recibe un mayor número de habitantes, no hay personal para cubrir las vacaciones, los consultorios médicos permanecen cerrados y existe una total falta de previsión por parte del PP de Mañueco.

Ante esta situación, y sin tener las competencias, el Gobierno de Pedro Sánchez ha hecho más en seis años por la sanidad de Castilla y León, que el PP en los últimos 22.

Incrementar un 67,2% las plazas MIR para Castilla y León; 32 millones para renovar y adquirir alta tecnología en los hospitales; 10,1 millones para fortalecer la atención primaria; y un acuerdo para determinar los mínimos para identificar los puestos de difícil cobertura en atención primaria y los incentivos para la atracción y retención en dichos puntos.

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