La Mancomunidad Ruta de la Plata en Béjar percibirá 1.391.990 euros para dotar a la Sierra de estructuras que la definan como destino turístico sostenible con identidad propia, y el Ayuntamiento de Alba de Tormes 1.303.677 euros para convertir la localidad en un destino turístico innovador.

 El Gobierno de España destina cerca de tres millones de euros, en concreto 2.695.667 euros, para financiar proyectos en sostenibilidad turística en Salamanca con el objetivo de transformar destinos y localidades de la provincia en polos de innovación turística e incluir en su oferta atractivos desde el punto de vista medioambiental, del cambio climático, cumplir con la sobredemanda y solventar las crisis sanitarias y de seguridad que se puedan presentar.

El diputado del PSOE por Salamanca, David Serrada, ha informado en este sentido que la Mancomunidad Ruta de la Plata percibirá 1.391.990 euros para dotar de estructura a Sierras de Béjar como destino turístico sostenible con identidad propia en base a los valores medioambientales, arquitectónicos, culturales y artesanos que lo singularizan.

Por otra parte, ha explicado el parlamentario salmantino, el Ayuntamiento de Alba de Tormes será beneficiado por parte del Gobierno de España con 1.303.677 euros para que la ciudad sea un destino turístico innovador identificado por una gestión territorial integral orientada a la consecución de un equilibrio en cuanto a sostenibilidad medioambiental y socioeconómica.

Con esta inversión, se vuelve a demostrar, ha indicado Serrada, “el permanente compromiso del Gobierno de España presidido por Pedro Sánchez con el medio rural y con el desarrollo socioeconómico de la provincia de Salamanca”

Entre los resultados que se esperan con esta medida están, ha explicado, la mejora de estos destinos turísticos invirtiendo en incrementar su competitividad para que puedan ejercer un efecto tractor sobre la demanda turística y un efecto dinamizador del sector. Incorporar de manera efectiva la sostenibilidad y la digitalización en la gestión de los recursos, infraestructuras y productos turísticos, diversificar su oferta para contribuir a generar oportunidades de empleo y actividad.

De igual manera, ha añadido, propiciar la desestacionalización y mejorar el capital natural del sistema turístico, garantizando su perennidad mediante la reducción de las emisiones, la mejora de la gestión de desechos y aguas, la protección, restauración y aprovechamiento turístico de los ecosistemas, la renaturalización de los mismos y la introducción de actuaciones de prevención o mitigación de los efectos del cambio climático, ha concluido.